Al término de la Independencia, en septiembre de 1821, la situación política del nuevo país era muy inestable. Por un lado estaban los que querían una monarquía, por otro, un imperio, y de últimp, los que luchaban por una república. Dentro de estos bandos, también habían subdivisiones: en la monarquía, se quería una monarquía absoluta, pero también estaba el bando de la monarquía constitucional; y en la república, las divisiones de la república federal y la centralista. Sumado a todo esto estaba la desigualdad social, la disminución de la población y la migración interna de la misma. Se puede decir que era todo un caos.
Primero, Agustin de Iturbide fue proclamado emperador de la nueva Monarquía Mexicana. Más tarde, Agustin I de México disolvió el Congreso Constituyente en mayo de 1822, replazándolo con la Junta Nacional Instituyente. En respuesta a sus acciones, Vicente Guerrero, Nicolás Bravo y Antonio López de Santa Anna proclamaron el Plan de Casa Mata, desconociendo la monarquía e instaurando la república, donde se formó el 2º Congreso Constituyente, el cual promulgó la Constitución Federal de los Estados Unidos Mexicanos de 1824 y declararon a Guadalupe Victoria 1er presidente de la República Mexicana.
Sin embargo, durante muchos años más, la nueva república disputó la guerra interna política por el tipo de república que se debía de tener. Las autoridades de los estados mexicanos querían un gobierno federal – porque así ellos tendrían más libertad para mandar en sus territorios, publicando sus propias leyes y constituciones internas, respetando la constitución federal – y otros, sobre todo las autoridades federales y partes de los políticos añoraban una república centralista para tener a los estados como soldados (Bajo su yugo).
hola
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